5 paisajes de verano


Quizás el verano te coincide con el tiempo de vacaciones, y por lo tanto es cuando tienes más ratos libres. Si a esto añadimos que los días son largos, y que hay un montón de lugares fascinantes en las comarcas de Barcelona, ya te puedes desprender de la pereza, llevarte agua refrescante, y empezar a recorrer estos espacios realmente encantadores aunque el sol sea de justicia.

1. Ermita de San Mateo

A casi 500 metros de altitud y tan cerca del mar, sentados a la sombra, la brisa marina llega de forma reparadora. Nos encontramos en el término municipal de Premià de Dalt, en una ermita, San Mateo, de origen románico y documentada desde el siglo X. Podemos ir por ejemplo siguiendo la Ruta de la Ardilla, un itinerario circular que no presenta complicaciones y durante el cual estaremos protegidos por la sombra de los pinos.

2. Camino a orillas del Ter

Aunque lleve días sin llover, por el Ter siempre baja agua, y este camino a la orilla del río es especialmente atrayente en verano, ya que gran parte de su recorrido es llano y no te hará sudar mucho, y los árboles de ribera con el follaje en su punto álgido te protegerán del calor. Puedes hacer alguno de los tramos, o tomarte este trayecto por el GR 210 como un reto y dedicarle varias jornadas.

3. Sitges

Si hiciéramos un concurso para elegir una imagen de verano costera de las comarcas de Barcelona, nos atrevemos a aventurar que la panorámica de Sitges quedaría en posición muy destacada. Y es que esta población del Garraf vale la pena todo el año, pero es con la canícula cuando toma más vida, las playas hierven y las calles de fachadas blancas nos ofrecen un montón de atractivos culturales. Así pues, no podíamos olvidar Sitges en esta selección de paisajes de verano.

4. Bosque de Gresolet

Es cierto que en primavera y sobre todo en otoño los bosques presentan más variedad cromática que no en verano. Pero esto no quiere decir que las zonas boscosas no nos maravillen también durante el tiempo de calor intenso. Y si no ya nos lo dirás cuando vayas al Bosque de Gresolet, en Saldes, que con su abundante y diversa vegetación, con el abetal más extenso del Berguedà y el Pedraforca al lado, es un lugar precioso y muy recomendable para conocer en plena canícula.

5. Castillo de Cardona

Es otro lugar al que se puede ir en cualquier época del año, pero en verano, sobre todo cuando el día ya empieza a descender, desde aquí arriba notaremos el fresco del atardecer de las comarcas de interior, mientras divisamos el paisaje Bages. Además, y si nos permitís un poco de "psicología barata", tiene un punto de refrescante observar allí mismo una montaña blanca en esta época, aunque no sea por la nieve.

 

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