6 pueblos con encanto navideño


Después de tantos días sentado alrededor de una mesa, comiendo y bebiendo sin parar, seguramente te apetecerá salir de casa. Desconectar de todo, llenar los pulmones de aire puro y estirar un poco las piernas… Pues, ¡hazlo! Recupérate de los excesos de la Navidad en alguno de los pueblos con más encanto de las comarcas de Barcelona y disfruta de un principio de año muy especial. ¡Es tiempo de escapada!

1. Bagà, paraíso medieval

La tranquilidad que se respira en el núcleo medieval de Bagà es el contrapunto ideal a la típica algarabía de las fiestas de Navidad, ya que no faltan los rincones para perderse en paz. En la plaza Galceran de Pinós, por ejemplo, te gustarán sus soportales, mientras que en el antiguo palacio te sorprenderán las pinturas murales que hay en su interior. Pero si buscas la calma más auténtica, dirígete a las afueras de la capital histórica del Berguedà. En la calle de la Viña encontrarás el centro de interpretación del Cadí-Moixeró, donde podrás conseguir toda la información necesaria para disfrutar a tope del segundo parque natural más grande de Cataluña.

 

2. Gósol, paisajes para senderistas

A pocos kilómetros de Bagà se encuentra Gósolotro pueblo perfecto para dejarse deleitar por la quietud de la naturaleza. Situado dentro del Parque Natural del Cadí-Moixeró, no hace falta ir demasiado lejos para disfrutar de paisajes de una belleza singular. Pero si te gusta caminar, hay muchos itinerarios que te interesarán. La ruta circular Pedraforca 360º, por ejemplo, sale del centro de la localidad y te permite descubrir los rincones más imponentes de este macizo emblemático. Y el Camino de los Hombres Buenos, absolutamente recomendable, recorre los senderos que siguieron los cátaros para huir de la Inquisición durante los siglos XIII y XIV.

 

3. Castellar de n'Hug, de aire puro y agua clara

Otro referente turístico del Berguedà es Castellar de n'Hug. Conocido sobre todo por acoger el espectacular nacimiento del río Llobregat, cerca del pueblo también te gustará conocer el cuello de la Creueta, ya que desde sus 1.888 metros de altitud se disfruta de unas vistas fantásticas de toda la Cataluña Central y el Pirineo. Un municipio donde el aire puro comparte protagonismo con la claridad del agua, y que te seducirá en cuanto pongas los pies en él. ¡Verlo para creerlo!

 

4. Rupit, villa de contrastes

En Osona, en la zona del valle de Sau y la meseta de Collsacabra, se encuentra Rupituno de los municipios más bonitos de las comarcas de Barcelona. Declarado Conjunto Histórico-Artístico Nacional, este antiguo pueblo medieval te robará el corazón con su puente colgado sobre el riachuelo, sus balcones abarrotados de plantas, los abruptos riscos donde se levanta la iglesia románica de Sant Joan de Fàbregues y el salto de agua de Sallent, de unos 100 metros de altura.

 

5. Calaf, tesoros escondidos

Encanto también le sobra al pueblo de CalafLa iglesia de Sant Jaume y su altísimo campanario, el castillo del siglo XI, las casas señoriales, los callejones del casco antiguo, el tradicional mercado, la plaza Grande… en la capital de los Pastorcillos hay tantas cosas interesantes para ver, ¡que no podrás acabártelas! Una población magnífica para ser apreciada a un ritmo lento y tranquilo, con tiempo suficiente para descubrir sus tesoros escondidos.

 

6. Mura, viaje al pasado

Viajar al pasado es uno de los grandes placeres que comporta un paseo por el núcleo medieval de MuraY es que, en esta villa del Bages, ¡el tiempo parece haberse detenido hace mil años! La iglesia de Sant Martí, el castillo, el aviario de pavos reales, los molinos de harina, la ermita de Sant Antoni, la masía del Puig de la Balma… te devolverán a un mundo de regusto románico. Así que, ¡venga! ¿A qué estás esperando?


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