Arquitectura contemporánea cerca de Barcelona


Durante mucho tiempo hemos creído que el patrimonio era sólo cosa del pasado, y por eso íbamos a los museos a descubrirlo. Pero basta con salir a pasear para comprobar que en la calle hay la más grande de las colecciones. Te proponemos una ruta para descubrir edificios singulares a la altura de las fachadas históricas de las calles de Barcelona, que que quedan inmortalizadas diariamente en miles de selfies. Los municipios de los alrededores de la capital también esconden joyas arquitectónicas que justifican un paseo.

El edificio Walden 7

El 16 de octubre de 1972, el Ayuntamiento de Sant Just Desvern concedió la licencia de obras del edificio Walden 7. El bufete de arquitectos Bofill bautizó la obra como un “edificio distópico”. Eran los años posteriores al Mayo del 68, Ricardo Bofill había vivido los hechos de París y quiso traer su espíritu a Barcelona. De forma casi laberíntica, en los setenta, el Walden era una fiesta: conciertos, talleres, sesiones de lectura… Pero, con el paso de los años los propietarios históricos se fueron marchando, y el edificio empezó a envejecer. En su web, encuentras el formulario que hay que cumplimentar si se quiere visitar la comunidad de vecinos del Walden 7.

Las Tres Chimeneas de Sant Adrià

Las Tres Chimeneas son el último vestigio de un complejo industrial mucho más grande, hoy casi desaparecido: la central térmica de Sant Adrià de Besòs. Ejemplo de la arquitectura brutalista industrial de los años 70, las Tres Chimeneas son un icono del skyline del Besòs –“la Sagrada Familia obrera”, en palabras del escritor barcelonés Javier Pérez Andújar–. Pero, más allá de ser aquella silueta que advierte a los vecinos de Sant Adrià cuando llegan a casa, las Tres Chimeneas son la construcción más alta del litoral catalán. Si vas a pasear por los alrededores y llegas a los pies del edificio, lo comprobarás.

Depósito controlado del Vall d'en Joan en el Garraf

El depósito controlado del Valle d'en Joan es un vertedero de residuos que, gracias al estudio Batlle i Roig Arquitectes, se convirtió en un gran parque público. Situado en el Parque Natural del Garraf, entre los municipios de Gavà y Begues, el depósito del Valle d'en Joan es uno de los emplazamientos paisajísticos más desconocidos de los alrededores de Barcelona: un juego de terrazas y rampas en zigzag que han permitido reconvertir el vertedero en un pulmón verde.

La Ricarda de Antonio Bonet

Sin desviarnos demasiado, nos paramos en el Prat de Llobregat. Concretamente, en La Ricarda o casa Gomis –por el apellido del propietario– . La construcción de esta casa fue realizada por correspondencia puesto que el arquitecto Bonet, en aquellos años, había realizado algunos trabajos en Uruguay y vivía en Argentina. La Ricarda es, pues, una obra arquitectónica dirigida desde la distancia. Con todo, es un ejemplo destacado de la arquitectura racionalista en Cataluña. Durante el franquismo, La Ricarda sirvió como refugio de intelectuales catalanes como Antoni Tàpies, Joan Miró o Joan Brossa. El Servicio de Información Turística y de Promoción del delta del Llobregat organiza visitas guiadas con inscripción previa.

Tecnocampus Mataró-Maresme

El prestigioso arquitecto Oriol Bohigas lideró este proyecto, que es el más reciente de los que os presentamos. El Tecnocampus Mataró-Maresme es gran complejo universitario que combina espacios académicos con viveros de empresas. El espacio docente cuenta con un gran patio frente al mar Mediterráneo. Y, detrás, dos edificios formados por dos cubos de obra vista alojan los espacios administrativos para las oficinas, los centros de negocios y un auditorio. Un paseo arquitectónico con vistas al mar.


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