Calaf, un día completo


Calaf, la villa del mercado. Y mucho más, añadiríamos nosotros. Sin duda su gran atractivo son las tiendas antiguas que se han recuperado en la Plaza Grande. Ocho joyas ambientadas en el siglo pasado llenas de detalles y de historia. Pero en la ruta de hoy también descubriremos el campanario de Calaf y sus vistas, las casas señoriales más importantes del municipio y, para terminar, haremos una ruta con baCiCleta, bicicletas de montaña eléctricas, para descubrir las afueras de la ciudad.

Como siempre, nos llevarán Carles y Cris, del blog de viajes wetravel.cat, que nos detallarán la ruta a seguir para no perdernos ningún detalle. ¿Quién viene a descubrir este pueblo de la Alta Anoia?

  • 10.00h Ruta por el pueblo

  • 12.00h Visita guiada por las tiendas antiguas

  • 14.00h Comida en el restaurante Kedeví

  • 16.30h Ruta en bici eléctrica La baCiCleta (fuente de la Llavinera y castillo de Boixadors)

Les vistes de Calaf

Campanario de Calaf

Llegamos a Calaf un día de otoño de temperatura ideal y lo primero que hacemos es ir a la iglesia para subir al campanario, que con 56,6 metros es un símbolo inequívoco de Calaf y orgullo de todo un pueblo. Llamado también el faro de la Catalunya Central, se empezó a construir en 1670 y se terminó en 1889. Para llegar a la cima, hay que subir 225 escalones, pero se hacen 4 paradas. Primero, para contemplar la iglesia desde el balcón; después, para salir a la base del campanario, donde se puede pasear por el tejado de la iglesia y ver el campanario desde todas las perspectivas; a continuación, para ver el mecanismo del antiguo reloj de la iglesia; y por último, para llegar al punto más alto, donde hay unas vistas envidiables de Calaf.

El campanar de Calaf

Iglesia de Calaf

Para un pueblo pequeño como Calaf, la iglesia de Sant Jaume es bastante grande, ya que cuando se empezó a construir el 1597, la ciudad vivía una época de esplendor gracias a la producción de trigo, que se pagaba caro y era producto de exportación. El templo, sin embargo, no se terminó hasta 1720 y por ello se trata de un edificio renacentista de tradición gótica.

L'església de Calaf

Plaza Grande

La iglesia está ubicada en la Plaza Grande, donde antiguamente se celebraba el tradicional Mercado de Calaf, muy importante para la gran actividad que tenía y la cantidad de gente que se reunía. Es una plaza muy bonita con casas de diferentes épocas construidas sobre porches que le dan un aspecto muy fotogénico y que la han hecho merecedora de la denominación de Bien Cultural de Interés Nacional.

Els porxos de la Plaça Gran de Calaf

Casas Señooriales

Tras descubrir el epicentro de la ciudad, empezamos a pasear por las callejuelas en busca de las casas señoriales más importantes. Una de ellas es Can Matrícules (en la foto) y corresponde a una edificación de los siglos XVI y XVII, la época de esplendor de la villa. Fijaros en los picaportes: son de estilo colonial y representan un indio, haciendo alusión a la gran importancia del comercio catalán con América. Otra de las casas señoriales destacadas es Cal Figuerola, más tardía. Construida en el siglo XIX fue la casa donde en 1816 nació Laureano Figuerola, que entre 1868 y 1870 fue ministro de finanzas e instauró la peseta.

Can Matrícules a Calaf

El mercado

Si vais a Calaf un sábado, os encontraréis con el mercado semanal. Ahora ya no se celebra en la Plaza Grande, sino en torno a la Plaza de los Árboles y el Raval de Sant Jaume, pero es la herencia del famoso mercado que durante siglos situó Calaf como la población más destacada de la zona.

Les botigues antigues de Calaf

Visita a las tiendas antiguas

Volvemos a la Plaza Grande para comenzar la visita de las tiendas antiguas, un imprescindible si venís a Calaf. La Plaza Grande fue el centro neurálgico de la villa donde, desde el año 1226, se hacía el famoso mercado de Calaf. Este hecho supuso la apertura de más de 40 comercios al alrededor de la plaza y de todo el casco antiguo. En los años 50, el mercado se trasladó a la plaza de los Árboles y, poco a poco, todos estos comercios fueron cerrando. Desde 2018, el proyecto "Las tiendas de la Plaza Grande" ha devuelto la vida a 8 de estos antiguos comercios, una iniciativa que recibió el galardón a la innovación turística 2018 de la Generalitat de Catalunya. Durante una hora y media, estos 8 espacios abren de nuevo sus puertas para mostrar cómo eran las tiendas el siglo pasado. Se ve una bodega, una imprenta, una pastelería, un ultramarinos, una pastelería-galería de arte, una mercería-perfumería, una escuela y una cestería. Nosotros, os destacamos tres:

Les botigues antigues de Calaf

La Bodega

Ambientada en los años 40, entramos en una bodega que también hacía función de taberna. Dentro, descubriréis que, como en Calaf no había viñedos, el vino llegaba, principalmente de Gandesa y el Priorat. Una pequeña mesa hacía de taberna donde se reunían los mineros que trabajaban en las minas de carbón de la zona y los lugareños. Fijaros en el tipo de tabaco que se venía y en el listado de precios de los licores.

La bodega de Calaf

Imprenta Juan Oller

La familia Oller, originariamente colchonera, tuvo la oportunidad de hacerse cargo del negocio de la imprenta pasada la Guerra Civil y no se trasladó de la plaza hasta 1977. Con maquinaria de más de 100 años que aún funciona, podréis descubrir desde cómo se confeccionaban los textos hasta como encuadernaban. Un auténtico museo que guarda carteles de hace más de 80 años.

La impremta de Calaf

Pastelería cal Mestres

Esta tienda fue una de las últimas que cerró en la plaza. Resistió hasta el año 2006 y había abierto las puertas en 1948. Se ha restaurado y ambientado en los años 70, pero guarda maquinaria de diferentes épocas, como dos molinillos de café, uno manual y otro eléctrico, que también rayaba queso. Sus especialidades pasteleras eran el turrón de yema quemada y las monas de Pascua, pero como todas las tiendas, se acababa vendiendo todo tipo de producto, por eso también encontramos desde pasta a granel hasta papel higiénico Elefante.

Pastisseria Cal Mestres de Calaf

Comida en el restaurante Kediví

Después de una mañana de visitas, hay que recuperar fuerzas. Elegimos el restaurante kediv, donde ofrecen una cocina que une tradición y modernidad, llena de contrastes. Podrá elegir entre carta y menú de fin de semana, pero os aseguramos que todas las opciones son divinas.

Ruta con la baCiCleta

Con la barriga llena, nos embarcamos en la aventura de descubrir los alrededores de Calaf sobre una baCiCleta. La baCiCleta es una empresa familiar que ofrece alquiler de bicicletas de montaña eléctricas. Jaume y Anna os asesorarán en todo momento de cuál es la mejor ruta a seguir para descubrir los paisajes más bonitos de la Alta Anoia.

La bacicleta de Calaf

La Fuente de la Llavinera

Para empezar vamos, por una ruta plana y accesible para toda la familia, hasta la fuente de la Llavinera. Entre prados, pequeños bosques y siguiendo un antiguo campo de aviación, llegamos a un rincón tranquilo que tiene una balsa y una fuente restaurada recientemente. Hacemos una parada y decidimos que no hemos tenido bastante. Ir con baCiCleta es gloria. Realmente, ¡la ayuda del motor eléctrico hace que te canses bastante menos!

La font de la Llavinera amb bacicleta

El castillo de Boixadors

Nos animamos a poner más a prueba baCiCleta y subimos hasta el castillo de Boixadors. ¡Y la bici es comporta más que bien! Llegamos arriba casi sin jadear y ... ¡qué vistas! Lástima que encontramos el castillo cerrado por obras, pero sinó, recomendamos hacer la visita y subir hasta la torre, para que las visitas deben ser aún más impresionantes. Volvemos hacia Calaf tranquilamente pasando por el pequeño núcleo de la Fortesa, un pueblecito que parece detenido en el tiempo. ¡Hemos pasado un día redondo en Calaf!

El castell de Boixadors amb bacicleta

Información práctica

  • Campanario: para subir al campanario debe pedir a la oficina de turismo que te abran la iglesia y os acompañen. Normalmente lo hacen sin problema.
  • Visita de las tiendas antiguas: la visita guiada a las tiendas antiguas se hace de martes a sábado a las 10 y a las 12h. Si vais un domingo, tenéis que tener en cuenta que entre octubre y mayo sólo las hacen el primer y el tercer domingo de mes a las 11h. En verano (junio, julio agosto y septiembre), podréis hacerlas todos los domingos a las 10.30 y las 12.30. El precio son 5 euros por persona y el punto de salida es la oficina de turismo de Calaf, en la plaza de los Árboles.
  • Restaurante Kediví: los fines de semana puede hacer carta o menú. El menú tiene un precio de 17.50 euros.
  • La baCiCleta: podéis alquilar la bici, medio día por 30 euros, o todo el día por 40. También tienen bicis para niños y sillitas o carros para llevar los pequeños detrás. Cuando la alquiléis, Anna y Jaume os informará de la mejor ruta para hacer y las indicaciones para seguirla.


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