Educar en verde


Con más de cien mil hectáreas de espacios protegidos, las comarcas de Barcelona son un destino ideal para perderse en la naturaleza. Pero antes de colgarte la mochila, hablemos de los árboles, los animales y todo lo que debes hacer para poder disfrutar de tu visita con la conciencia tranquila. Si integras estas 5 normas generales, estarás ayudando a preservar la flora y la fauna para las generaciones futuras.

1. Aparca el coche

Para ser verde es importante viajar verde. Así que, si no tienes coche eléctrico, te toca desplazarte a los espacios naturales con un medio que contamine lo mínimo. Viaja en tren y en autobús, aprovechando los servicios de transporte público integrado de los parques naturales del Montseny y de Sant Llorenç del Munt i l’Obac. Y, una vez en el parque, demuestra tus cualidades como jinete, súbete a los estribos de la bicicleta o, todavía mejor, ¡ camina! En las comarcas de Barcelona hay una amplia red de itinerarios señalizados para senderistas.
 

2. Respeta la naturaleza

Caminar por la montaña y observar la vida silvestre es una actividad muy enriquecedora. Pero no puedes olvidar que la vida silvestre es indómita y salvaje y así debe mantenerse, por lo cual no intentes domesticarla, modificarla ni sacarla de su hábitat. Es muy importante que no cortes flores, ni cojas minerales de recuerdo ni te lleves semillas para plantar en una maceta: las semillas alimentan a los insectos y los pájaros, y, sin ellas, no pueden crecer nuevas plantas. Resiste la tentación de acercarte a los animales, especialmente los pájaros que anidan en los árboles, porque puedes perturbarles y hacer que se vayan. Tampoco des de comer a los animales ni intentes tocarlos, porque les puedes causar problemas de salud, aunque no te lo parezca. ¿Te mueres por ver de cerca la fauna autóctona? Acércate a una reserva de animales o visita cualquiera de los centros de recuperación de fauna que hay en las comarcas de Barcelona.
 

3. No te salgas del camino

Los itinerarios de los parques naturales están señalizados por dos razones principales. En primer lugar, porque no te hagas daño ni te pierdas: nadie quiere que caigas por un acantilado o te adentres al bosque y no sepas salir. Pero el segundo motivo está relacionado con temas de preservación de la biodiversidad y conservación del paisaje: andar fuera de la pista causa erosión, echa a perder la flora y molesta los animales. De forma que sigue siempre los senderos marcados, no tomes atajos ni vayas campo a través y, obviamente, no acampes fuera de las áreas designadas: la acampada solo se puede realizar en las zonas expresamente creadas o a los lugares indicados a tal efecto. ¡Pero no te preocupes! En el interior de los doce parques naturales de las comarcas de Barcelona, o a su entorno más próximo, encontrarás muchos campings que cumplen con los requisitos de sostenibilidad medioambiental. Descúbrelos y podrás empezar a presumir de ser un buen ecoturista.
 

4. Cuídate tú también

¿Te gusta la aventura? En los espacios protegidos de las comarcas de Barcelona hay muchos rincones donde podrás descargar adrenalina. La montaña de Montserrat, por ejemplo, es conocida como la gran meca catalana de la escalada y encontrarás preciosas paredes y vías ferradas en el mítico cerro del Puigsagordi. Y en Guardiola de Berguedà puedes pasar un rato absolutamente genial practicando barranquismo. Pero, hagas lo que hagas, no dejas de tomar todas las medidas de seguridad necesarias. Si vas solo, avisa siempre a alguien de tus planes. Lleva suficiente comida y agua, ropa abrigada, una linterna, un impermeable y todo lo que podrías llegar a necesitar en caso de emergencia. Antes de darte un chapuzón, comprueba la profundidad del agua, su temperatura y la velocidad de la corriente. Y asegúrate de salir con el móvil bien cargado: aunque llegues a una zona remota del parque y te quedes sin cobertura, el teléfono te puede servir como linterna o como brújula.
 

5. No juegues con fuego

Cualquier cosa que lleves al parque, debe salir del parque cuando te marches. Así que no tires basura ni la entierres y, si puedes, lleva contigo una bolsa y retira los desechos que encuentres. No tienes que hacerlo si no quieres, por supuesto, pero los trabajadores del parque se pondrán muy contentos si te ven proteger así la naturaleza y es probable que compartan contigo su paraíso secreto o, como mínimo, su lugar favorito para hacer pícnic. Y hablando de comidas campestres: no dejes de leer nuestras recomendaciones para practicar el pícnic perfecto en las comarcas de Barcelona. Sobre todo, si tienes idea de hacer una barbacoa... Recoger la basura de los demás será una petición que te hacemos, pero mantener los incendios bajo control es tu obligación y debes saber que, en los parques naturales, solo se puede hacer fuego en las barbacoas de las zonas especialmente señalizadas, y no siempre, puesto que hay periodos del año en los que el uso del fuego está totalmente prohibido. Si no lo ves claro, ¡pide información a los trabajadores del parque o al cuerpo de agentes rurales! Es muy importante que te asegures de que no hay ninguna restricción para hacer fuego antes de encender la primera cerilla.
 
Atención: ¡Cada área protegida tiene sus propias regulaciones! Así que, ante cualquier duda, acércate a la oficina del parque o el centro de visitantes y pregunta. Aprovecha para pedir el pronóstico del tiempo, ideas de rutas, mapas de caminos o lo que sea que necesites... Las personas que trabajan en los parques dominan el terreno y están muy concienciadas del valor de dejar una impronta positiva en la naturaleza.


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