El Moianès, ruta per l’Ecomuseu


Más de 60 pozos de hielo, un lavadero de lana o una mina para secar un estanque. Este es parte del patrimonio preindustrial que conserva el Moianès. Espacios únicos perfectamente conservados que podemos visitar in-situ gracias al Ecomuseo. Un proyecto territorial que ha recuperado los espacios que centraban la actividad económica de la comarca entre el siglos XVII y XIX, muchos de ellos únicos en Catalunya.

El Ecomuseo tiene 6 espacios visitables. Nosotros proponemos descubrir 4 en un día siguiendo la ruta que ha hecho la Cris, del blog de viajes wetravel.cat. Pasaremos por cuatro municipios diferentes y acabaremos el día con vistas. ¿Preparados?

  • 10.00h Espai Hemalosa (Santa Maria de Oló)
  • 11.00h Ruta por Santa Maria de Oló
  • 12.30h Casa de Cultura (L’Estany)
  • 13.00h La mina del Estany
  • 14.30h Comida en el restaurante Magadins Vell
  • 16.00h El lavadero de lana (Castellterçol)
  • 17.00h Los pozos de hielo de la Ginebreda (Castellterçol)
  • 18.00h El mirador de la Creu (Moià)
Santa Maria d'Oló, un dels pobles del Moianès

Espai Hemalosa

Empezamos la ruta en Santa Maria de Oló, en el extremo norte de la comarca del Moianès, y lo hacemos en la antigua fábrica textil Hemalosa. Es uno de los espacios de acogida y punto de información del Ecomuseo. La visita guiada que ofrecen es un punto de partida ideal para retroceder en el patrimonio preindustrial del Moianès, ya que nos permite hacernos una idea del cambio que supuso el establecimiento de dos fábricas textiles, Borràs y Hemalosa, en un pueblo 100x100 rural.

L'Espai Hemalosa de Santa Maria d'Oló

Telar Saurer

Una de las piezas más interesantes de esta fábrica, que llegó a tener 200 telares en funcionamiento, es el telar suizo Saurer. Llevaron 6 a los años 40 y, una vez en Oló, desmontaron uno para copiarlo y fabricar más directamente allí. La fábrica Hemalosa llegó a ser tan importante para el pueblo que llamaban al propietario, el dueño de Oló. De hecho, gracias a él llegó el teléfono al pueblo y el centro recreativo tuvo una máquina de cine.

El teler Saurer de Santa Maria d'Oló

Santa Maria de Oló

Después de descubrir la historia de la industrialización de Oló, vamos a conocer el pueblo antiguo. Situado en la parte más alta, entre dos torrentes, es un enramado de calles medievales coronado por la iglesia de Santa Maria de Oló. Actualmente es una mezcla de estilo gótico y barroco, pero sus orígenes son románicos y se cree que se levantó en la misma época que el antiguo castillo, hacia el año 999. Si tenéis la oportunidad de entrar a la iglesia, encontraréis el retablo barroco de Pau Sunyer, que sobrevivió a la destrucción que se hacía de los templos eclesiásticos durante la Guerra Civil, gracias al ingenio del secretario del pueblo, que dejó quemar las figuras religiosas que se mostraban a cambio de conservar el retablo.

El nucli antic de Santa Maria d'Oló

Casa de Cultura del Estany

La siguiente parada es al Estany y su Casa de Cultura, otro punto de información del Moianès. En este caso es un excelente lugar para entender dónde está el estanque del Estany, una pregunta que se hacen muchos visitantes cuando llegan por primera vez a este pueblo. Una exposición fantástica explica con mucho detalle cómo se desecó este estanque hace más de 300 años y donde se ubicaba.

La Casa de Cultura de l'Estany

La mina del Estany

La culpable de la desecación del estany fue la construcción de una mina de piedra seca, que os recomendamos visitar con la visita guiada que ofrece la Casa de Cultura. Hasta diciembre está en obras, porque la están habilitando para hacerla transitable por el interior (hasta ahora sólo se podía ver desde uno de los pozos de ventilación). Yo tuve la suerte de poder ver un trozo y la verdad es que es una construcción espectacular hecha con piedra seca, que construyeron los monjes del monasterio para tener más tierras para poder cultivar y, consecuentemente, más impuestos. Si vais antes de diciembre, pedid que os indiquen cómo llegar a la boca norte. Desde allí os podréis haceros una idea de la magnitud de esta mina de más de 400 metros.

La mina per dessecar l'Estany

Monesterio de Santa Maria del Estany

Sí, uno de los atractivos más famosos del Estany es su monasterio. En la ruta que se propone en este artículo es complicado visitarlo por tiempo (cierra a las 14h) y, además tampoco entra dentro del patrimonio del Ecomuseo. De todos modos, antes de ir a comer, os recomiendo dar una vuelta por el pueblo y ver el monasterio desde fuera. Toda la población es un núcleo medieval precioso donde predomina la piedra.

El monestir de Santa Maria de l'Estany

Comida en el restaurant Magadins Vell

Comer en Magadins Vell es encontrarte el Moianès en la mesa. Anna y Elias hace más de 20 años que trabajan para ofrecer a sus clientes un producto de proximidad y de calidad. Sus suministradores son agricultores, ganaderos y productores principalmente de la comarca que les proporcionan los alimentos para cocinar platos tradicionales catalanes. Están trabajando para tener el certificado Biosphere y, además, comeréis en una masía con casi mil años de historia que, a pesar de los cambios sufridos a lo largo de los siglos, conserva buena parte de las estructuras que conformaban la casa en los siglos XIV y XV. Así que disfrutaréis del Moianès en el plato bajo unas bóvedas de piedra magníficas.El dinar de Magadins Vell

La agrotienda de Magadins Vell

Después de que muchos clientes pidieran durante años sobre la procedencia de los productos de Magadins Viejo, Anna y Elías hace dos años que decidieron poner en marcha un nuevo proyecto: una agrotienda donde encontrar la mayor parte de los productos que utilizan para elaborar los sus platos. Un pequeño supermercado donde encontrar yogures, carne, huevos, fruta, verdura, pasta, mermeladas y un largo etcétera de alimentos procedentes, mayoritariamente, de la comarca. Os recomiendo dar un vistazo después de comer y marcharos a casa con una pequeña selección de los productos que más os hayan gustado.

L'agrobotiga de Magadins Vell

El lavadero de la lana del Roquer

Después de comer, la siguiente parada es Castellterçol para descubrir el único lavadero de lana que se conserva en Catalunya. Se trata de una construcción singular de gran valor arquitectónico, ya que dispone de una bóveda de piedra de medio punto que da paso a otra vuelta de unos 10 metros de diámetro que llega al fondo de una cueva de piedra natural. Debajo de la bóveda se encuentra el lavadero de 10 metros de largo que servía para lavar la lana a través de dos canales donde corría el agua, que permitía limpiar la lana gracias al constante movimiento del agua. Unas escaleras llevan encima la bóveda, donde se tendía la lana que, con la ayuda de la pendiente, se secaba más rápido.

El rentador de llana del Roquer

Los pozos de hielo de la Ginebreda

No muy lejos del lavadero, encontramos los pozos de hielo de la Ginebreda. Aquí se concentran 4 de los 60 pozos que se han documentado en el Moianès. Encontrar 4 pozos anexos sin estar conectados interiormente entre sí es un hecho excepcional en el arco mediterráneo. Una de ellas es visitable y sirve para explicar la gran importancia que tuvo la industria del hielo en el Moianès a partir del siglo XVII. Aprovechando los nuevos usos de la alimentación, una época de especial enfriamiento climático a toda la Europa Occidental y la proximidad del Moianès con Barcelona, ​​la comarca encuentra una nueva manera de generar ingresos. Durante el invierno producen hielo de alta calidad con agua limpia que almacenan en los pozos y en verano lo bajan con burros en Barcelona. De toda la carga, la mitad se deshace por el camino, pero aún así sigue siendo un negocio rentable.

Les poues de la Ginebreda

El mirador de la Creu de Moià

Para terminar el día, vuelvo a Moià y subo hasta el mirador de la Creu, un magnífico mirador natural que permite contemplar la llanura donde se asienta Moià. En días claros también podéis llegar a ver el Montseny, Montserrat y la sierra de Sant Llorenç del Munt. El camino hasta la cruz está adaptado y lleno de detalles de un señor que se dedicó a arreglarlo. De hecho, si tenéis ganas de pasear, al lado encontraréis su particular jardín botánico, de entrada gratuita.

El mirador de la Creu de Moià

Información práctica

  • Espai Hemalosa: las visitas son concertadas y cuestan 3 euros por persona y normalmente piden un grupo de 10 personas, pero hacen excepciones. El segundo domingo de cada mes siempre se hace una visita combinada con una ruta por los alrededores del pueblo. Para concertar la visita podeís llamar al 93 830 14 18 o escribir a turisme@consorcidelmoianes.cat.
  • Casa Cultura: la encontraréis abierta cada día de 10 a 14h. El coste de entrada son dos euros. Para hacer la visita guiada y combinada con la mina, debéis reservar. Cuesta 3 euros por persona, y normalmente piden un grupo de 10 personas, pero hacen excepciones. La mina está habilitando para hacerla visitable por el interior y está previsto que se inaugure el próximo mes de diciembre. El teléfono de reserva es el 93 830 14 18 y el correo electrónico turisme@consorcidelmoianes.cat.
  • Magadins Vell: abre de miércoles a domingo para comidas. Entre semana ofrece un menú para 14.50 euros y los fines de semana la carta que sale a 20-25 euros por persona.
  • Lavadero de lana y pozos de hielo de la Ginebreda: el lavadero de lana es de entrada libre, pero es muy recomendable concertar la visita que, normalmente se hace conjuntamente con los pozos de la Ginebreda. Como las otras visitas tienen un coste de 3 euros por persona y normalmente piden un grupo de 10 personas, pero hacen excepciones. Normalmente se queda en el polígono el Vapor y desde allí, podéis hacer la ruta en coche o a pie e, incluso también se puede incluir Esplugues, una masía construida bajo una cueva. La visita de los 3 espacios a pie se puede alargar 3 horas. Para concertar la visita podéis llamar al 93 830 14 18 o escribir a turisme@consorcidelmoianes.cat.


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