La Montserrat más gastronómica


Además de la oferta cultural y el atractivo turístico, en Montserrat destaca la amplia producción de alimentos y bebidas arraigados al macizo. Os proponemos una ruta gastronómica por diferentes lugares de esta montaña tan espiritual que es el corazón de Cataluña. 

A pesar de encontrarse en un espacio relativamente reducido, la agricultura de la zona produce aceite en los viñedos de Olesa de Montserrat, nueces, unos garbanzos llamados de Vilamarics (Monistrol), o el tomate rosa, característico de la huerta de Montserrat. Asimismo, la miel de las abejas de la montaña es muy apreciada por su dulzura y sus propiedades organolépticas. Y no podemos olvidarnos de la variedad de hierbas aromáticas, que están por todas partes y que se emplean en la elaboración del reconocido licor Aromas de Montserrat.

Originariamente la producción de este licor de hierbas de 31 grados estaba dedicada al consumo propio de los monjes del Monasterio de Montserrat y al de sus peregrinos, pero alcanzó una rápida popularización gracias, en parte, a sus propiedades digestivas. La receta de esta bebida dorada incluye, además de agua, azúcar y alcohol, doce hierbas que se pueden recoger en el macizo, entre ellas el tomillo, el enebro, la lavanda, la canela, el clavo y el cilantro. Las hierbas se destilan en alambiques de cobre, a los que se añade el alcohol, el agua y, después de pasar por un serpentín, el azúcar. El licor resultante se comercializa después de un proceso de envejecimiento y reposo. Muchos de estos productos también pueden encontrarse en el mercado situado junto al complejo del monasterio de Montserrat.

Si prefieres platos más contundentes y tienes tiempo para comer en alguno de los restaurantes locales, no dejes de probar los elaborados con jabalí (autóctono) o bacalao. Uno de los postres más recomendables de esta montaña es el requesón de Marganell acompañado de un buen chorrito de miel o de una pizca de azúcar. Hace más de doscientos años que los artesanos de Can Florín elaboran este delicioso queso. Para descubrir todas las variedades de cocas artesanas hay que visitar la feria de la coca y el requesón que se celebra en Monistrol de Montserrat, en torno a la festividad de Todos los Santos.

¿SABÍAS QUE...?

Un postre del sIglo XIV
La montaña de Montserrat, que alcanza los 720 metros de altitud, además de espiritualidad y bellos paisajes ofrece un queso muy especial, el requesón. Se trata de un queso fresco que contiene menos grasa que la mayoría de los quesos y que se elabora artesanalmente a partir de leche hervida de oveja, cabra o vaca. Una vez cuajado, este producto sirve para elaborar diversos platos, aunque en Cataluña es uno de los postres tradicionales desde el siglo XIV. En la primera obra de cocina catalana, el medieval Libro de Sent Soví, ya se hace referencia al requesón y las diferentes combinaciones que permite: con miel, con azúcar, con confituras... Este queso, que se puede comer durante todo el año, se produce en diversos pueblos, aunque el de más fama es Marganell, pues se dice que los marganellesos fueron los primeros en subir al mercado de Montserrat a vender este lácteo tan apreciado.


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