El Rec de Igualada


Capital de la comarca de la Anoia, la ciudad de Igualada acumula más de mil años de historia. Su topónimo proviene de aqualata, en latín, 'donde el río se ensancha'. Y es que el río Anoia ha sido clave para Igualada desde sus inicios, en primer lugar porque la ciudad se fundó en su margen izquierdo, y en segundo lugar debido a uno de sus barrios más emblemáticos, el Rec, ubicado al sur de la ciudad.

El Rec de Igualada se caracteriza por un canal de riego de tres kilómetros de largo que atraviesa todo el barrio, con el inicio en el Molino Nuevo, de la calle Joan Abad, y el final en el molino de la Abadía. En su origen, esta agua servía tanto para regar los huertos como para hacer funcionar los molinos de la zona, dedicados sobre todo a la molienda de la harina. Poco a poco, fueron instalándose fábricas de piel en este barrio, aprovechando el agua del canal, y con el tiempo esta industria eclosionó y llegó a presentar cerca de doscientas curtidurías en su período más álgido, en el siglo XVIII, cuando los curtidores de Igualada abandonaron el cercado de las murallas medievales y se establecieron junto a la acequia.

La primera curtiduría documentada es de 1345 y sorprende constatar que actualmente aún quedan más de treinta en funcionamiento, de modo que el Rec de Igualada es el único conjunto patrimonial de Cataluña destinado a esta actividad que existe a día de hoy. Además de las fábricas todavía activas, el barrio del Rec presenta otros recuerdos de su esplendor industrial. Pasear por sus calles supone cruzarse con construcciones y elementos arquitectónicos que solo pueden encontrarse en esta zona de Igualada. Por ejemplo, los regueros (callejuelas que llevan del núcleo antiguo de la ciudad hasta el Rec), las ciénagas (depósitos de obra que se construían encima del canal para poner los desechos), las pasarelas (losas de piedra colocadas sobre el canal para comunicar la entrada de las curtidurías con el camino del Rec) y los contrafuertes adosados a las fachadas de las curtidurías.

Todos estos elementos hacen del Rec de Igualada un barrio con una fuerte personalidad industrial y que explica un capítulo del pasado histórico de Cataluña. Para conocerlo más a fondo, el barrio acoge el Museu de la Pell d’Igualada i Comarcal de l’Anoia, que cuenta con dos localizaciones: por un lado, Cal Boyer, una fábrica textil algodonera del siglo XIX; y por otro, Cal Granotes, la única curtiduría museizada de Cataluña, que guarda tesoros singulares (como la última pila de piedra original del Rec de Igualada) e invita al visitante a un viaje al pasado industrial catalán.

¡No te lo pierdas!

Desde noviembre del 2009, el Rec de Igualada acoge el festival Rec.0 Experimental Stores, una iniciativa impulsada por un grupo de personas comprometidas con el barrio que querían darle visibilidad vinculándolo al mundo de la moda. A punto de celebrar su decimoquinta edición, el evento se ha convertido en una cita comercial, gastronómica y cultural de referencia que atrae a más de cien mil personas en cada edición.


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