Los paisajes de la calma


A poniente de Montserrat encontramos el Anoia, una comarca en la que todavía es posible aislarse del mundo y reencontrar la calma. Una tierra que invita a mirar las estrellas, pasear por pueblos y ciudades llenos de historia, visitar antiguas fábricas reconvertidas en museos o probar los mejores alimentos artesanos en los mercados y ferias. ¿Te apuntas a descubrir sus joyas?

Empezamos nuestra ruta en la capital de la comarca, ya que Igualada conserva un legado tradicional que debes conocer sin falta: se trata del Museo de la Piel, un equipamiento instalado muy cerca de la acequia que permite entender cómo trabajaban los curtidores de pieles en el siglo XVIII. También te interesará el Museo del Trajinante: su colección de herramientas y utensilios, carros y sillas, carruajes y guarniciones, muestra la evolución del transporte de mercancías a lo largo de la historia.

Muy cerca está Pujalt, un precioso pueblecito que conserva los restos de un campo de entrenamiento del Ejército Popular de la República durante la Guerra Civil Española. El espacio se ha musealizado con sensibilidad y cuidado, y es fácil percibir cómo se transformó la vida la zona durante los años del conflicto. En Pujalt hay también un prestigioso observatorio astronómico, un centro de investigación y enseñanza en el que a menudo se organizan visitas guiadas y contemplaciones de astros.

En Capellades está ubicado otro de los destinos imprescindibles de la comarca. Se trata del Museo Molino Papelero, un antiguo molino del siglo XVII en el que podrás descubrir el proceso artesanal de fabricación del papel. Antes de marcharte de Capellades pásate por el Parque Prehistórico del Abrigo Romaní: situado en un acantilado con un gran valor geológico y paisajístico, en él se han hallado una veintena de yacimientos arqueológicos de varias épocas.

Otra población que no te puedes saltar durante tu visita al Anoia es Calaf: el recorrido de su casco antiguo es especial, y, de hecho, la Plaza Grande ha sido reconocida como Bien Cultural de Interés Nacional. Degusta los mejores productos artesanos en su famoso mercado de los sábados y revive los escenarios de la Guerra de Sucesión en una visita al castillo de Calaf.

 

  • ¿Sabías que el Anoia es tierra de castillos? ¡Pues sí! Hay más de 45 y muchos de ellos están abiertos al público.


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