Esplendor de la cerveza artesana en el Bages y la Anoia


La producción de cerveza artesanal en las Comarques Centrals, especialmente en el Bages y la Anoia, vive un tiempo de esplendor. El crecimiento y la confirmación del sector es una realidad evidente que se demuestra con las diversas marcas que siguen surgiendo. En la última década, las pequeñas empresas dedicadas a producir esta bebida alcohólica de manera artesanal han aumentado su presencia. La gran mayoría ha pasado de tomárselo como un hobby, el de crear la cerveza de autoconsumo, a convertirlo en un auténtico negocio con exportación a todo el territorio nacional, estatal e, incluso, internacional. «Éramos un país donde se bebía mucho cerveza industrial. Realmente ahora la gente empieza a apreciar lo que es una cerveza hecha con mucho más tacto», detalla David Garcia, de cervezas Grenyut, de Santpedor.

Saborear un producto del territorio con gustos, matices y aromas que lo diferencian de la típica cerveza industrial es el reclamo de firmas como La Pirata de Súria,la citada GrenyutCerberus ,de Artés y Guineu. Precisamente, Guineu está considerada una de las mejores cervezas artesanas de España, y las doce variedades que ofrece esta marca se elaboran en Ca l’Arenys,  unas instalaciones de 750 m2 ubicadas en la antigua colonia textil de Valls de Torroella, junto al río Cardener. Así lo explican sus impulsores: «Desde los inicios, entendemos la cerveza artesanal como un producto que se concibe con pasión, arraigo a nuestros orígenes y con un objetivo, que cada tipo de cerveza nos aporte matices diferentes, pero con un nexo común: recetas que emocionen».

A mediados de octubre, muchos de estos productores se reúnen en la Oktoberfest de Sallent, una fiesta de la tapa y la cerveza ideal para continuar difundiendo sus creaciones y demostrar la salud de hierro de la que disfruta el sector. Desde La Pirata, confirman el buen momento en el que se encuentra la producción en este territorio: «La cerveza artesana vive un boom en el Bages y en toda Cataluña. No sabemos hasta dónde llegará, pero de momento funciona muy bien. Si hace pocos años era el vino, ahora es la cerveza».

¿SABÍAS QUE...?

El grueso de las ventas de estas pequeñas empresas cerveceras depende de los distribuidores. Puesto que suelen contar con menos de diez trabajadores, los distribuidores resultan imprescindibles para hacer circular el producto por los diferentes establecimientos. La gran mayoría de estas empresas disponen de una web desde donde comercializan la bebida y también suelen aprovechar las ferias para hacer difusión de sus elaboraciones y para acercarlas a un público cada vez más receptivo y exigente con la calidad.


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