Moianès, fin de semana de invierno


El Moianès tiene un paisaje impresionante, un patrimonio que sorprendente y una gastronomía deliciosa. Es un territorio para descubrir todo el año y, hoy, os mostramos una propuesta para descubrirlo durante el invierno. Una escapada para ver pueblos con encanto, comer en fondas con historia y descubrir la historia fascinante que esconde esta comarca.

Seguiremos los pasos de Carles y Cris, del blog de viajes wetravel.cat. Tendremos tiempo para paseos entre naturaleza, visitas a pueblos de piedra y descubiertas de museos. ¿Preparados?

Sábado

  • 10.00h Excursión de Castellcir a la iglesia de Sant Andreu
  • 12.00h Caminata por Castellcir
  • 13.30h Comida en la Fonda Castellterçol
  • 15.00h Visita a la Casa Museo Prat de la Riba
  • 17.00h Visita en Castellterçol
  • 18.00h Llegada al Hotel Violeta de Castellterçol
  • 19.00h Visita a Sant Quirze Safaja
  • 21.00h Cena en la Fonda Safaja

Domingo

  • 10.30h Visita a las Cuevas del Toll
  • 12.30h Visita a Moià
  • 13.30h Visita a la Casa Museo Rafel Casanova
  • 14.30h Comida en las Voltas de Sant Sebastià
  • 16.30h Visita a Collsuspina
  • 17.30h Mirador y ermita de Sant Cugat de Gavadons
La cova de la Surgència, al Moianès

Sábado

Empezamos el día en Castellcir con una caminata y lo acabamos en Sant Quirze Safaja con una buena cena. En medio descubrimos donde nació Enric Prat de la Riba y su pueblo natal: Castellterçol.

Excursió n a la iglesia de Sant Andreu

A poco menos de 2 kilómetros y medio de Castellcir se esconde un rincón de aquellos que enamoran. La iglesia de Sant Andreu es el origen del pueblo. Hasta los años 60, Castellcir fue un pueblo diseminado lleno de masías en medio de los campos que tenían su punto de unión en esta iglesia románica. El camino para llegar está asfaltado, pero se recomienda hacerlos a pie bajando hasta el arroyo. Una vez lo atraveséis, estaréis en la iglesia y tendréis unas buenas visitas del valle del arroyo de Castellcir.

L'església de Sant Andreu a Castellcir

Castellcir

De vuelta al pueblo, os recomendamos hacer una vuelta. Castellcir quizás no tiene tan encanto como otros pueblos vecinos con más historia, pero si que podréis diferenciar las casas más antiguas, en la calle Mayor. Antiguamente se conocía como la calle de la Amargura porqué iban a vivir todos los que no se podían permitir una casa en las afueras, menestrales y pequeños agricultores. Recomendamos hacer la vuelta a la Sierra para ver los alrededores de la población, llena de campos y bosques.

Una volta per la Serra de Castellcir

Comida en el Hostal Castellterçol

Situada a la entrada del pueblo, el Hostal Castellterçol era la típica masía catalana. Con una era en la entrada, una vez dentro parece más un laberinto que un restaurante, donde vas encontrando pequeños comedores en diferentes espacios con mucho encanto de la antigua casa. Aquí comeréis un menú tradicional, basado en la cocina mediterránea y el producto de temporada y de kilómetro cero. Canelones, escudella, carnes a la brasa y guisos son algunos de los platos que encontraréis en su carta. ¡Todo delicioso!

El dinar a l'Hostal de Castellterçol

Casa Museo Prat de la Riba

Uno de los imprescindibles en Castellterçol, es la visita a la Casa Museo Prat de la Riba. El hogar donde nació y murió el primer presidente de la Mancomunidad de Catalunya se ha musealizado para entender los orígenes de la persona que modernizó y transformó la Catalunya contemporánea.

La Casa Museu Prat de la Riba a Castellterçcol

Una casa del siglo XIX

A través de una visita guiada pasamos por espacios que se han mantenido intactos desde finales del siglo XIX. La cocina aún conserva la antigua chimenea y la cocina económica; el comedor tiene la mesa puesta con el mantel de la madre de Prat de la Riba y los cubiertos de plata y, al fondo, todavía se puede ver el baúl donde se guardaba el vestido de novia. En la planta de arriba, pasamos por su habitación, con muebles de estilo decimonónico, y también por el despacho que el político tenía en Barcelona.

La cuina de la casa natal de Prat de la Riba

La figura de Prat de la Riba

Es el despacho donde descubrimos la vida política de Prat de la Riba. Con 15 años se trasladó a Barcelona a estudiar Derecho y a partir de allí se implicó en diferentes entidades catalanistas. En 1899 fundó la Veu de Catalunya y en 1907 presidió la Diputació Provincial de Barcelona, ​​desde donde impulsó la Mancomunidad de Catalunya, de la que fue presidente desde 1914 hasta 1917, cuando murió en Castellterçol.

El menjador de la casa natal de Prat de la Riba

Castellterçol

Cuando salimos de la visita, damos una vuelta por el centro de Castellterçol. En sus calles de piedra se respira historia. Un pueblo presidido por un campanario esbelto de una iglesia que ya fue documentada en el siglo XIV. Pero en Castellterçol hay una mezcla curiosa. Casas medievales comparten espacio con casas modernistas que le dan al pueblo un aire muy interesante.

Passejar pel centre de Castellterçol

Hotel la Violeta

Antes de seguir la ruta, nos instalamos en el Hotel la Violeta, donde dormiremos esta noche. Un hotel con mucha historia, donde desde 1860 ya paraban a comer y hacer noche las diligencias que pasaban por la zona. Las paredes del hotel conservan esta historia, pero se ha reformado con todas las comodidades actuales y es un lugar ideal para pasar un fin de semana mientras se hace ruta por la zona. También tienen servicio de restaurante.

L'hotel la Violeta de Castellterçol

Sant Quirze Safaja

Seguimos nuestra ruta de fin de semana por el Moianès, con Sant Quirze Safaja. Aparcamos el coche en el aparcamiento de la Fonda Safaja, donde cenaremos, y subimos al centro del pueblo por la subida Màrius Torres. Una serie de escaleras, entretienen el camino hasta el centro con poesías del poeta leridano que eligió este pueblo para morir y ser enterrado. Desde la calle Mayor, situada en un espolón de los riscos de Bertí, se disfruta de uno de los paisajes más espectaculares del Moianès.

Una volta per Sant Quirze Safaja

Cena en la Fonda Safaja

Productos frescos y cocina sin prisas. Estos son dos de los pilares de la la Fonda Safaja, un lugar para comer como en casa. Los garbanzos de la Fonda y el conejo con setas son de sus platos estrella, aunque nosotros nos decantamos por unas tostadas con escalivada, un trinxat y una butifarra, un poco más suave para cenar. Se nota que es una cocina tradicional y natural que disfrutamos de lo más.

El sopar a la fonda Safaja

Diumenge

Hoy el día comienza retrocediendo 65 años en la historia. Nos adentraremos en el universo de las Cuevas del Toll y luego volveremos a la realidad para descubrir la capital del Moianès y otro político catalán muy relevante. Para terminar el fin de semana descubriremos otro pueblo del Moianès: Collsuspina, donde vamos a matar el domingo en un mirador espectacular.

Las Cuevas del Toll

Las Cuevas del Toll son un conjunto de cuevas formado por la Cueva del Toll (la más grande), la Cueva de las Tuixoneres, la Cueva Muerta y la Cueva de la Surgencia, un conjunto que forma parte del Parque Geológico y Minero de la Catalunya central de la Unesco.

Para entender la formación de las Cuevas del Toll debemos retroceder más de 36 millones de años atrás cuando en la zona de la Catalunya central había un mar interior que tenía apertura en el Atlántico. Este mar se fue cerrando, evaporando y reduciendo; y los sedimentos de los ríos fueron cubriendo los organismos y formaciones marinas, entre ellos un arrecife de coral de unos 30 kilómetros de largo, permitiendo la fosilización. Con el paso de miles de años se fue creando un río subterráneo y su erosión sobre la roca caliza del arrecife coralino acabó formando las Cuevas del Toll. Un proceso que continúa en la actualidad.

Debemos imaginarnos que el Moianès estaba ocupado por este arrecife de coral increíble. Las evidencias de la presencia de este mar las encontramos en los fósiles de toda la región: entre ellos caracoles de mar, conchas, erizos, nummulites y el gran arrecife de coral, que se pueden observar en el interior de la Cueva del Toll.

La sala de la pota de l'elefant a les Coves del Toll

El Palacio del Cuaternario

La Cueva del Toll también se conoce como el Palacio del Cuaternario, debido al gran número de restos de animales que se han encontrado (y todavía se siguen encontrando) de esta época, coincidiendo con la última glaciación Würm. Se han identificado más de 35 especies de mamíferos diferentes, algunos de ellos extinguidos como el oso de las cavernas, el rinoceronte lanudo y el mamut, que vivieron en la zona hace más de 100.000 años. También se han identificado restos de leones, hienas, hipopótamos, lobos, ciervos o lince.

Recreacions de cranis de la fauna del Quaternari

Vida humana desde el Neolítico

Con las excavaciones que se hacen cada año, se sabe que en la zona vivieron neandertales y homo sapiens. Se ha deducido que en la época del Neolítico había un poblado en el exterior y usaban las cuevas para diferentes usos, entre ellos la conservación de alimentos o la realización de enterramientos, ya que se han encontrado, entre otros restos arqueológicos, restos de niños y adultos, así como restos cerámicos y diferentes herramientas y ajuares. En la cueva sólo se puede entrar con una visita guiada, 100% recomendable, donde os explicarán muchas otras curiosidades.

Les visites guiades a les Coves del Toll

La Cueva de la Surgencia

Al salir de la cueva, no volváis al inicio del recorrido, seguid adelante por el camino marcado hasta la Cueva de la Surgencia. Es desde esta cueva que un equipo de espeleólogos entró en las cuevas. No fue hasta 1952 que, por primera vez, Francesc Rovira y su madre, Sofia Luitz, llegaron a la zona de la interesección con la Cueva del Toll y descubrieron esta joya y una gran jarra de barro que ahora se puede ver en el Museo de Moià. N2 años después que se pudo localizar la entrada actual de la cueva. El recorrido, de unos 30 minutos, también pasa por la Cueva de las Tuixoneres (donde actualmente se hacen excavaciones), la Cueva Muerta y por una reproducción de unas cavanas prehistóricas que también sirven para hacer actividades para escuelas e institutos.

La Cova de la Surgència de les coves del Toll

Moià

Domingo es día de mercado en Moià y eso es sinónimo de mucho ambiente y comercios abiertos. Es un día ideal para pasear y captar la esencia del pueblo. No os perdáis la plaza Mayor, epicentro del mercado desde 1152. Ni tampoco la iglesia en medio, con un campanario imponente que se ve desde casi cualquier punto del pueblo. Podéis seguir parte de la ruta “Conoce Moià” que vais a encontrar señalizada en el centro con carteles lilas y que os llevará a descubrir las casas y los rincones más interesantes de la ciudad.

Passejant pel nucli antic de Moià

Casa Museo Rafel Casanova

Si en Castellterçol se puede descubrir la historia de Prat de la Riba, aquí nos adentramos en el universo Rafel de Casanova. Visitamos la casa donde nació hacia el 1660, que se ha convertido en un museo que explica los hechos de la Guerra de Sucesión, de la que fue protagonista por la defensa de Barcelona el 11 de septiembre de 1714. Aparte de descubrir las claves del conflicto y el papel relevante que tuvo Casanova, también podréis disfrutar de los elementos de los siglos XVI y XVII y la decoración pictórica del siglo XVIII que aún hay en la casa.

La Casa Museu Rafel de Casanova

Museo de Moià

En la planta de arriba, está el Museo de Moià, con una exposición de todos los hallazgos que se han hecho en las Cuevas del Toll. Encontraréis la información detallada de la formación de las cuevas, los restos óseos de los animales del Cuaternario y también de los humanos que se ha encontrado, así como de herramientas y armas que utilizaban. Muy recomendable después de visitar la cueva para haceros una idea más completa de lo que son.

El museu de Moià amb les restes de la fauna del Quaternari de les coves del Toll

Comida en las Voltes de Sant Sebastià

Ubicado en las antiguas cuadras de una casa con 500 años de historia, las Voltes de Sant Sebastià es uno de esos restaurantes que cuando descubres quieres volver. El trato es tan o más exquisito que la comida, que elaboran con productos de proximidad y de temporada. Y es que como dice Jaume, "los restauradores deben restaurar al cliente, su estómago pero también el alma".

El dinar a les Voltes de Sant Sebastià

Collsuspina

Para agotar las últimas horas de sol de un día de invierno decidimos dar una vuelta rápida en Collsuspina. Otro de los pueblos de Moianès hecho de casas de piedra que enamora sólo poner los pies. El núcleo es pequeño, pero encantador y, como ha marcado la tónica del fin de semana, está coronado por una iglesia con un campanario que se deja ver desde las afueras.

Passejant per Collsupina

La ermita de Sant Cugat de Gavadons

Con el sol ya poniéndose, nos acercamos a la ermita de Sant Cugat de Gavadons. Decidimos ir en coche porque ya está oscureciendo, pero también se puede llegar a pie siguiendo un trozo del camino real. Es una ermita románica del siglo XII que conserva un campanario de espadaña y que fue el origen de Collsuspina. Un rincón encantador donde no podréis evitar sacar la cámara y hacer una foto.

L'ermita de Sant Cugat de Gavadons

El mirador de Sant Cugat de Gavadons

Detrás de la ermita, el mirador de Sant Cugat de Gavadons nos da vistas a toda la plana de Vic y en algunos de los principales montañas de Catalunya. Divisamos el Cadí, el Puigmal y el Montseny; aparte de ver zonas más cercanas como las Guilleries o el Puigsagordi. Un lugar privilegiado con unas vistas que ponen el punto y final a un fin de semana increíble.

Les visites des de Sant Cugat de Gavadons

Informació n práctica

  • La excursión de Castellcir a la iglesia de Sant Andreu comienza desde el Centro Cívico. Allí encontraréis carteles informativos indicando el camino, que no tiene pérdida.
  • Hostal Castellterçol. Los fines de setamna ofrecen un menú por 20 euros.
  • La Casa Museo Prat de la Riba abre de jueves a sábados de 10.30 de 14 h y de 15 a 17.30h. Domingos y festivos de 10 a 15 h. La entrada cuesta 4 euros.
  • Hotel La Violeta. El precio por una habitación doble es de 80 euros.
  • Fonda Safaja. Por las noches no tienen menú y el precio de una comida ronda los 20 euros, depende del número de platos que pedís.
  • El horario de invierno de las Cuevas del Toll es sábados, domingos y festivos de 10.30 a 15h (hasta las 19h en verano). El precio de la visita guiada es de 10 euros y también incluye la entrada al Museo de Moià.
  • La Casa Museo Rafel Casanova abre jueves y viernes de 10.30 a 14 h, sábados de 10.30 a 14.00 h y de 15.30 a 18.00 h; y domingos y festivos de 10.30 a 15.00 h. La entrada cuesta 4 euros y también incluye el Museo de Moià, con la exposición de los restos arqueológicos encontrados en las Cuevas del Toll.
  • Las Voltes de Sant Sebastià. El menú de fin de semana cuesta 29 euros.


Más información:

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