Montserrat, historia y leyendas


Montserrat es un símbolo de Cataluña que ha inspirado desde poetas como Jacint Verdaguer hasta arquitectos como Antoni Gaudí. Y es que la llamada montaña mágica acumula historias y leyendas que han alimentado su condición de mito hasta convertirse en un icono de todos los catalanes.

Ya en la explicación  del origen de su monasterio historia y leyenda se confunden al evocar al conde Wilfredo el Velloso (Guifré el Pelós) , a su hija Riquilda, de la que se cuenta que se hallaba poseída por el diablo, y a Joan Garí, un ermitaño, que vivía en una cueva de Montserrat y que al ir a salvar a la hija del conde fue tentado por el demonio y tuvo que hacer penitencia para conseguir el perdón de Dios.

Lo que sí es un hecho cierto y comprobado es que el año 1025, Oliba, abad de Ripoll y obispo de Vic, fundó un nuevo monasterio en la ermita de Santa María de Montserrat como filial del monasterio de Ripoll. Desde entonces, más leyendas han nacido en este lugar. Una de las más conocidas es la que explica que el 21 de febrero de 1345 una misteriosa luz proveniente de Montserrat llegó a Manresa y penetró en la iglesia del Carmen y provocó que las campanas sonaran. 

Con misterios como este, el monasterio de Montserrat fue atrayendo peregrinos y visitantes. En 1409 se convirtió en abadía independientey empezó entonces una época de esplendor que situó Montserrat como un lugar de peregrinaje. Uno de estos peregrinos fue san Ignacio de Loyola, quien, en 1522, depositó su espada, su daga y su indumentaria de caballero ante el altar de la Virgen.


El timbaler del Bruc

Sin embargo, todo cambió al comenzar la guerra de la Independencia. La tradición nos recuerda una de las batallas, cuando en 1808 el ejército napoleónico se disponía a atacar el Bruc, cerca de Montserrat: dice la leyenda que un joven del pueblo empezó a tocar su tambor y, al darse cuenta de que la montaña amplificaba el sonido, tocó más y más fuerte, hasta lograr hacer creer a las tropas enemigas que les esperaba un ejército numeroso. Así fue como nació el mito del timbaler del Bruc ("el tamborilero del Bruc") El final de la historia, en cambio, demuestra que se trató de un episodio puntual, pues el ejército napoleónico se impuso y acabó destruyendo el monasterio de Montserrat, el 31 de julio de 1812.

Gracias a la voluntad popular, en 1844 se inició la recuperación de la vida monástica en Montserrat. Finalmente, en 1881 se celebraron las Fiestas de la Coronación de la Imagen de la Virgen y el papa León XIII la proclamó Patrona de Cataluña.

¿Sabías que...?

La atracción por Montserrat llegó incluso a los nazis. Himmler visitó España el octubre de 1940 para preparar el encuentro de Franco y Hitler en Hendaya. Tras las citas políticas en Madrid, viajó a Montserrat, en su búsqueda del Santo Grial, pues la tradición alemana lo situaba en la montaña mágica.


Más información:

Avís covid19
Consulteu la pàgina web de cada activitat i establiment per possibles canvis d'horaris o limitacions.