Viajar sin contaminar es posible


Ante la creciente ola de preocupación por cuestiones ambientales y de cambio climático, cada vez son más las personas que prefieren viajar sin contaminar nada o contaminando lo mínimo. Defensoras de un turismo sostenible, huyen de coches, autocares, aviones y cruceros y, si pueden escoger entre varios medios de transporte, siempre eligen el que menos impacto ecológico tiene. ¿Eres una de ellas? ¡Ven a visitar las comarcas de Barcelona! Descubrirás que es el destino ideal para los viajeros responsables y respetuosos con el entorno.  

1. Viaja en tranvía

¿Sabías que el tranvía es el medio de transporte colectivo más sostenible? ¡Pues así es! Viajar en tranvía se ha consolidado como una opción limpia, segura, rápida, barata y cómoda que te permite llegar a tu destino sin tener que ponerte a calcular el impacto de tu huella de carbono. De modo que, al desplazarte por las comarcas de Barcelona, estúdiate bien las líneas del TRAM, porque unen con energía 100% verde diferentes municipios del Barcelonès y el Baix Llobregat. Y si tu objetivo no es sólo ir del punto “A” al punto “B” sin generar gases de efecto invernadero, sino que también te apetece descubrir lugares únicos, apúntate a la campaña de promoción turística “De ruta con el TRAM”. Entre otras actividades muy recomendables, podrás hacer una visita guiada a la obra del arquitecto modernista Josep Maria Jujol... ¡y con descuento!

 

2. Viaja en tren

Desplazarte por el territorio en ferrocarril es una manera excelente de ahorrarle a la atmósfera una cantidad considerable de CO2: según los expertos, el tren genera de media cuatro veces menos emisiones de gases de efecto invernadero de las que emite el coche. Así que deja tu vehículo bien aparcado y aprovecha al máximo las tres modernas redes de metro y ferrocarril que existen en las comarcas de Barcelona: Metro de Barcelona, Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya y Rodalies de Catalunya. ¿Te hace más gracia subirte a un tren antiguo? El Tren del Cemento te permite viajar con estilo entre la Pobla de Lillet y Castellar de n’Hug y, de paso, visitar espacios tan especiales como los Jardines Artigas de Antoni Gaudí.

 

3. Viaja a vela

¿Lo tuyo es más bien moverte a vela, sintiendo el sabor salado del mar y permitiéndole a la brisa que te acaricie la cara? Acércate a cualquiera de los puertos deportivos y clubes náuticos de Costa Barcelona y encontrarás muchas opciones para surcar en velero los más de cien kilómetros de litoral. ¿No sabes por dónde empezar? El Puerto de Sitges Aiguadolç ha recibido la certificación internacional Biosphere como reconocimiento a su compromiso en el turismo sostenible y allí te será muy fácil alquilar una embarcación ecológica, con o sin patrón. Las calas más recónditas del Garraf están a sólo media hora de navegación rumbo norte y, si pones rumbo sur, llegarás a Vilanova i la Geltrú, una ciudad perfecta para disfrutar del auténtico estilo de vida mediterráneo. 

 

4. Viaja en globo

¿Te consideras un viajero realmente intrépido? ¡Haz una travesía en globo aerostático! Aunque no te lo parezca, volar en globo es una actividad sostenible que genera un impacto medioambiental muy pequeño y, además, te permite gozar de la naturaleza desde una perspectiva diferente. ¿Quieres comprobarlo? Apúntate a un bautismo de cielo y vuela como un pájaro sobre los mares de viñedos del Bages, la Plana de Vic o los campos sembrados del Anoia, por destacar sólo tres experiencias absolutamente inolvidables que te puedes regalar en las comarcas de Barcelona. 


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