Dulce Semana Santa


A pesar de que la Semana Santa ya no se celebra con la misma pasión religiosa de otras épocas, la pasión por los dulces se mantiene intacta, a juzgar por la cantidad de postres tradicionales que se preparan en estas fechas. Algunos son muy conocidos en toda Cataluña, otros se elaboran únicamente en determinadas localidades o comarcas. Pero todos son económicos, fáciles de hacer y están deliciosos. ¿Te apetece probarlos?

Galletas de Ramos. La jornada que da inicio a la Semana Santa conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén, donde la gente lo aclama con ramas de olivo y laurel. Es el día de la bendición de las palmas y los ramos, y es costumbre colgarles encima unas galletas secas para que sean salpicadas con agua sagrada. En Barcelona, Gelida y Vilanova i la Geltrú las llaman currutacos, en Prats de Lluçanès papus, garlandas en Manresa y ninots en Caldes de Montbui. En los pueblos del Vallès, estas pastas tradicionales del Domingo de Ramos reciben el nombre de figuretes y son las famosas senyores y senyors de Mataró. Se llamen como se llamen, ¡no existe merienda mejor!

Roscón de Ramos. Otra tradición culinaria del Domingo de Ramos es el regalo de un roscón a los ahijados. Lo entrega el padrino al acabar la bendición de las palmas y se toma después de comer con la esperanza de que atraiga la buena suerte y mantenga alejadas las enfermedades.

Buñuelos. Aunque sean pocas las personas que continúan recordando la última cena de la vida de Jesús con abstinencia y reflexión, en las comarcas de Barcelona todavía sigue siendo habitual celebrar el Jueves Santo con buñuelos. Elaborados con leche, mantequilla, harina y huevos, su receta básica admite muchas variaciones. Si los rellenas de nata, crema o trufa, ¡estás perdido! 

Torrijas. El día de Viernes Santo, quien no guarde ayuno debe aprovechar las sobras y hacer comidas sencillas para recordar la muerte de Jesús. De esta costumbre religiosa nacen las torrijas, unos dulces muy populares que se comen principalmente a la hora del desayuno. Son unas finas rebanadas de pan seco, remojadas en leche y pasadas por huevo batido, que se fríen en la sartén y se cubren con azúcar y canela en polvo. Se acompañan, tradicionalmente, con vino dulce o un tazón de chocolate recién hecho. En Cataluña, las torrijas se llaman gresoletes dolces, rostes, torradetes, coquetes de Santa Teresa o llesquetes en ou.  

Mona de Pascua. Según la tradición, si el Roscón de Ramos lo regala el padrino, es la madrina la que ofrece la Mona de Pascua a sus ahijados durante el Domingo de Resurrección. Se trata de un bizcocho en forma de corona que lleva, en el centro, un huevo de chocolate como símbolo de fertilidad y amor. En la comarca del Penedés, la fiesta se celebra con la coca garlanda, un roscón azucarado y aromatizado con licor de anís.  

 


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