La ruta del pan artesanal


Si añoras el pan de verdad, el que se hacía con métodos artesanales, harinas locales y masa madre, debes visitar la comarca natural del Lluçanès. Una tierra con identidad propia, a medio camino entre la Plana de Vic y el Berguedà, en la que la actividad agrícola sigue muy viva y los alimentos no se fabrican: se hacen. ¡Ven a comprobarlo a la ruta del pan! Un recorrido que te encantará tanto si eres un foodie moderno como un abuelo con nostalgia del pasado.

La ruta del pan artesanal es un recorrido gastronómico por tierras del Lluçanès que te permite entender cómo se elabora este alimento a la manera tradicional. Los secretos se van desvelando  paso a paso, empezando en los campos de cultivo y acabando en pequeños obradores con fuego de leña, mostradores de mármol y el característico aroma del pan recién horneado.

1. El campo de cultivo 

La calidad de la semilla es un elemento que se debe cuidar si se desea recolectar el mejor cereal. Ésta es la razón por la cual algunos payeses del Lluçanès han decidido recuperar variedades antiguas de trigo, menos productivas pero excepcionales a nivel de nutrientes, sabor y digestibilidad. El trigo forment es un ejemplo de estos cereales ancestrales; el trigo xeixa, otro. Y de ambos puedes aprender mucho en el Mas Terricabras de Oristà.

2. El molino harinero

La segunda parada de la ruta del pan se encuentra en el molino de Puig-oriol, en Lluçà, un molino que funciona con la fuerza del agua desde hace cerca de quinientos años. Toda una reliquia histórica y el lugar ideal para visualizar el proceso de elaboración de la harina: desde la recepción del cereal hasta su transformación en un polvo finísimo en toda la gama de blancos.

3. El horno tradicional

Obradores que apuestan por una elaboración artesanal del pan hay muchos en el Lluçanès, pero el Horno Can Pujals de Sant Boi de Lluçanès es especial. También conocido como Cal Sendu, los dos hermanos que lo llevan trabajan con harina de trigo forment, permiten fermentaciones largas y cuecen el pan lentamente con leña y al estilo moruno; es decir, en el mismo lugar donde se ha hecho el fuego previamente. ¡Una rareza única en la región que te gustará descubrir!

 

  • La ruta del pan artesanal es una propuesta turística del Consorcio del Lluçanès y hay que hacer reserva para participar en ella. Más información, aquí.


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