Miravinya, los miradores del paisaje del vino


La Cadira, La Bardera, El Circell, Sant Pau y Balcó del Penedès son los nombres de los cinco miradores que forman parte de la ruta Miravinya, un itinerario para hacer en coche y que te llevará a conocer gran parte de la geografía del Alt Penedès, así como su cultura y su historia. Más allá de los campos de viñedos, también podrás ver castillos medievales, molinos papeleros, ermitas, monasterios, algunas poblaciones y espacios naturales de gran interés.

Puedes empezar por donde te plazca. Nosotros salimos de Sant Quintí de Mediona y el primer mirador al que accedemos es el de La Cadira, en Torrelavit, sobre una pequeña colina que ofrece una panorámica espectacular de 360 ​​grados. Con este nombre, ya te puedes imaginar que encontrarás una silla, así que aprovecha para sentarte y escuchar el sonido de la comarca. De camino al siguiente mirador, Miravinya La Bardera, verás los molinos papeleros del río de Bitlles y la ermita de Sant Benet d'Espiells como elementos patrimoniales más destacados. Más adelante puedes parar a descubrir las casas de veraneo de Gelida y el magnífico casco histórico de Torre-ramona. Ahora sí, llegamos a La Bardera, justo al lado de uno de los caseríos más antiguos de Subirats, del siglo XIV, y desde donde la extensión agrícola dominada por cepas que se observa es fascinante.

En las afueras de Avinyonet del Penedès encontrarás el tercer Miravinya, El Circell. La vista vuelve a ser a los cuatro vientos, y en este caso además de viñedos podrás distinguir olivos y los reconocidos melocotoneros de Ordal. ¡Seguro que este paisaje ya era así hace 2.000 años! Muy cerca está el monasterio de Sant Sebastià dels Gorgs, de tiempo medieval, y fundado con la intención de convertirse en la gran abadía del Penedès.

En el término de Vilafranca del Penedès, cabeza de comarca, está el siguiente mirador, Miravinya Sant Pau, desde el que podrás tener una bella estampa de la capital del vino. Cuando bajamos de él, ya sólo nos queda un mirador. Ahora bien, en vez de ir directamente, puedes desviarte un poco del camino e ir a conocer el castillo y convento de Penyafort, conjunto patrimonial de primer orden y donde en la actualidad encontrarás el centro de información del Parque Natural de El Foix, y también hasta Castellet i la Gornal, con un interesante casco histórico y espléndidas vistas sobre el pantano de Foix.

Tarde o temprano todo se acaba, y nuestra aventura va acercándose al final en el momento que llegamos al Miravinya Balcó del Penedès, como su nombre indica un auténtico balcón sobre la comarca y con el magnífico azul marino como telón de fondo. Si aún te queda tiempo -y te lo recomendamos de todas todas-, acércate al Santuari de la Mare de Déu de Foix -se tienen referencias desde el año 608-, y al Parc dels Talls, donde conviven 36 familias de aves distintas.


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